Posiblemente, la inmobiliaria más recomendada de Madrid, con la que vendes tu casa sin estrés ni permanencia, ni tonterías.

Un fin de semana cualquiera, dos amigos decidieron poner en marcha la venta de su casa. Cada uno la suya. Ambos tenían una edad parecida y una preparación también muy similar. Quiero decir, eran gente con formación académica, chapurreaban un segundo idioma y tenían cierta experiencia laboral que les daba una visión certera del reto al que se iban a enfrentar.

Ambos eran trabajadores entusiastas.

Los dos se habían preparado minuciosamente para poder rentabilizar sus esfuerzos. Incluso ya sabían en qué se gastarían las ganancias de la venta.

Hace poco, esos dos amigos se encontraron en un bar del barrio nueve meses después de aquel fin de semana que decidieron poner la venta de su casa en marcha.

Sus vidas seguían teniendo muchas cosas en común, incluso a nivel personal. Estaban felizmente casados y tenían hijas recién nacidas. Y ambos seguían trabajando en lo mismo, aunque habían ascendido de puesto en sus trabajos, lo que les obligaba a tener mayor responsabilidad, pero había una diferencia.

A uno de ellos, el anuncio de su casa le dio resultado. Tenía muchas visitas de compradores interesados. Eran visitas de calidad. Compradores con los que daba gusto enseñar la casa, de esos que o tenían todo el dinero para comprarse la casa o para los que la hipoteca no era un problema.

El otro, en cambio, apenas generaba visitas. Muchos ni acudían. Le dejaban tirado sin ni siquiera avisar. Pocas visitas, de poca calidad. Le dedicaba un montón de horas de manera improductiva la mayor parte del tiempo y se estaba empezando a plantear seriamente tirar la toalla. Lo pocos compradores que visitaron la casa, no podían comprar. No tenían el ahorro, el banco nos les concedía la hipoteca, o cualquier otro impedimento. Cada paso le costaba una barbaridad. Horas y horas perdidas suplicando que la suerte se pusiera de su lado. 

La diferencia

¿Te has preguntado cuál es la diferencia en la vida de estas dos personas?

No es la inteligencia, ni el mercado, ni la economía mundial, ni la subida de tipos. Tampoco la casa. Pisos de tres dormitorios y dos baños, para entrar a vivir y en fincas parecidas. Uno, un primero exterior. El otro, un tercero exterior. Ambos con ascensor y terraza. Separados por cuatro calles.

No es que uno quiera tener éxito en lo que hace y el otro no. No es que uno tenga “buena suerte” y el otro “mala suerte”. Afortunadamente, no tiene nada que ver con eso.

La verdadera diferencia radica en que cada persona debe asumir que no puede ser el mejor en todas las situaciones posibles de su vida. Si no sabes lo que hay que hacer, eres el problema, no la solución.

Hace poco escuché una frase que encierra una vida entera. 

Decía así: 

“El león es el animal más temible y peligroso de la selva, pero si le tiras en un lago con pirañas, es solo carnaza.”

Estos dos amigos eran los mejores en su trabajo, lo dominaban con maestría. Eran buenos maridos y padres ejemplares. Uno vendió la casa a buen precio y otro seguía con ella a la venta, aun habiendo bajado dos veces el precio, ya desesperado.

Es por eso que te escribo de Novalinmo, porque el primero asumió que no podía con todo lo que había que hacer para vender su casa sin perder ni tiempo ni dinero. Así podía seguir ascendiendo en su trabajo y dedicar su tiempo libre a su familia, formando parte del crecimiento de su hija. Delegar algo importante a alguien que lo hace mejor que tú, es lo inteligente. Y vender su casa lo era. De las cosas materiales, era la que tenía más valor. Ocuparse él mismo era demasiado arriesgado. Así lo aceptó y buscó ayuda. Porque aunque no tenía prisa, no quería poner en pausa su vida. Quería disfrutar de una nueva casa, donde seguir disfrutando de su familia, aumentándola sin perder calidad de vida, y lo quería cuanto antes.

En aquel bar, el primero, viendo la espiral de estrés y ansiedad en la que estaba el segundo, le apuntó en una servilleta el teléfono de Novalinmo y el email: 918287979hola@novalinmo.es

Una inmobiliaria diferente

Están las inmobiliarias buenas y las demás. En Novalinmo saben que cualquiera puede vender una casa, pero hacerlo sin que pierdas dinero, sin estrés y sin complicaciones, solo está al alcance de los que mejor se han preparado. Ya no se venden casas como hace 20 años, ni como hace 5. En Novalinmo no eres un número de referencia en un listado olvidado en un cajón. Eres una persona, con tus circunstancias, tus ilusiones y tus preocupaciones. Tú solo tienes que cerrar una puerta y abrir otra, y ellos se encargan de todo lo demás.

Una inmobiliaria con la que ganas más de lo que pagas

En los países latinos estamos acostumbrados a regatear. Cuando se regatea, uno gana y otro pierde. Aunque te creas el Rey del Rastro, tu casa no es un producto de mercadillo, y los portales inmobiliarios, se han convertido en un imán para buscachollos. Si no sabes destacar tu casa por lo que es y su potencial, solo destacarás bajando el precio. Y una rebaja para un comprador que busca un chollo inmobiliario es como ese león que se cae a un lago lleno de pirañas.

En Novalinmo no te van a presionar para que rebajes el precio todas las semanas. Quien gestiona la venta de tu casa, sabe de ventas y negociación, además tiene edad para votar.

Hay mucho más, abogados, asesores financieros, arquitectos, fotógrafos… Si te lo pusiera todo aquí, esto quedaría demasiado largo, en todo caso, creo que te puedes hacer una idea. Además, si quieres saber algo más, solo tienes que llamar al teléfono escrito en la servilleta, 918287979.

Tendrás acceso a la información seleccionada y filtrada sobre la gestión de la venta de tu casa. Lo importante, limpio de polvo y paja. Serás tratado como un adulto, y como la persona inteligente que eres, para que tomes tus propias decisiones y sean más acertadas, que las de un propietario mal asesorado o que va por libre. Por eso están las inmobiliarias buenas y las demás.

Te ayudan mucho, pero cobrando, claro. La tarifa es de un 4% más I.V.A. tomando como referencia el precio final de tu venta. Por ejemplo, si vendes tu casa en 400.000 €, los honorarios son 16.000 € + el 21% (3.360 €) de I.V.A. = 19.360 € Con exclusiva, pero sin permanencia. Si en algún momento quieres irte, te vas. Es una relación natural, eres libre para irte o para quedarte. Y como te decía, tú te olvidas. Ellos se encargan de todo.

P.D. No puedo garantizarte que venderás tu casa a un precio descaradamente desorbitado ni que lo harás en menos de 27 días, que es lo que tardan de media en vender una casa. Hacen maravillas, pero no imposibles. Prueba a proponerles tu reto y que te digan.

Preguntas frecuentes:

¿Qué es la exclusiva sin permanencia?
Que mientras se encargan de la venta de tu casa, tú no las vas a estar vendiendo por ahí, haciéndote competencia a ti mismo, generando desconfianza en los compradores y, por tanto, minando tu propia venta. Y sin permanencia, que si te quieres ir te vas, cuando quieras.

Sin exclusiva no empiezan a trabajar con tu casa. Es un compromiso entre tú y la inmobiliaria, porque el compromiso es el mejor de los cimientos sobre los que construir la base de una buena relación. Tú das tu confianza y se la tienen que seguir ganando día tras día.

¿Cuánto tiempo dura la exclusiva?
Lo que quieras que dure. No hay periodo mínimo. Lo sé, es un concepto nuevo de inmobiliaria. Relájate y disfruta. No se renueva nada automáticamente.

¿Cuándo pago los honorarios?
Dos días después de que firmes las arras te envían la factura. Tienes dinero de sobra para pagar y 48 horas para hacer la transferencia.

Aunque hayamos pagado, estarás acompañado por tu asesor inmobiliario hasta el final, cuando salgas de la notaría con el dinero de la venta de tu casa en tu cuenta o en un cheque.

¿Si no necesito el paquete completo puedo comprar servicios sueltos?
Sí. Una valoración inmobiliaria de verdad, una tasación, un reportaje de fotos, planos, servicio de mediación, redacción de los contratos de arras… A problemas, soluciones.

¿Es una buena inversión?
Yo diría que es extraordinaria. Pero, claro, soy parte interesada. El segundo de los amigos de esta historia. Mi casa ya está vendida y pude reconducir mi vida. Cuando la intentaba vender yo, utilizaba tiempo del trabajo para revisar el anuncio, poner visitas, etc. Me despidieron. Pero ya tengo otro trabajo. No me gusta tanto, pero gano más o menos lo mismo. Mi mujer me dio un ultimatum porque me estaba obsesionado con la venta de la casa y pasaba menos tiempo de calidad con mi familia. Gracias a ese ultimatum, quedé con mi amigo y me contó lo de Novalinmo. Llegué con ellos a un trato, además de la venta de la casa. Yo me conformaba con venderla al último precio que había publicado. Me propusieron que sí la vendían por 40.000 € más sobre mi último precio, tendría que contar mi historia en su web y aquí estoy. 

Solo tú puedes valorar si es una buena inversión. Pero no te quepa ninguna duda de que la experiencia de vender tu casa sin perder dinero y con todas las garantías vale su peso en oro. Te sale más que rentable dejar la venta de tu casa en manos de expertos con los conocimientos y la experiencia necesarios para que la venta de tu casa no sea un auténtico fracaso. Asesores que te cuentan cosas reales, sobre compradores reales para darte opciones reales. Nada de cuentos. A partir de ahí, tú decides si te interesa o no.

¿Si no encuentran a ese comprador que pague lo que quiero?
No te cobran.

Ojo al dato

La tarifa del 4% más I.V.A. por vender tu casa y que tú te olvides de todo, estará vigente hasta las 23:59 del 30 de abril de 2024. Después, la tarifa por el mismo servicio será del 5% más I.V.A., sin permanencia ni penalización. 

Y es que en Madrid pocas inmobiliarias te hacen ganar tanto, pero si lo de ganar no va contigo, no pasa nada. Hay muchas casas a la venta en Madrid, y así seguirá siendo. Las inmobiliarias buenas siempre venderán más que las demás, así de simple. Porque los clientes que prueban algo bueno, lo recomiendan. Y yo recomiendo Novalinmo.